El desarrollo de la inteligencia emocional implica desarrollar una serie de habilidades sociales como las siguientes:
LA EXPRESION Y COMPRENSION DE LOS SENTIMIENTOS
Incluye la habilidad para verbalizar los sentimientos y discriminar entre ellos, utilizando esta información para guiar los pensamientos y acciones. Es también la capacidad para comprender las emociones de los demás, por ejemplo el significado de la postura, las expresiones faciales y el tono de voz.
PARA FOMENTAR EN SU HIJO
- Enseñe a su hijo a reconocer y a comunicar sus propias emociones. También a expresar abiertamente los sentimientos.
- Aproveche circunstancian de la vida real para mostrárselo, por ejemplo cuando alguien querido se enferma uno se siente triste, cuando el papá llega sonriente a casa es parque está contento, si alguien llega por primera vez al colegio puede sentir un poco de miedo.
- Permítale expresar emociones diferentes como la alegría, pero también la tristeza, el enojo, el temor, la vergüenza o la culpa.
- Una buena forma de educar a su hijo en las emociones es enseñarlo a reconocerlas con dibujos o fotografías, ayudándole a identificar cuándo una persona está triste, alegre o temerosa. Cualquier otro Juego que implique representar los sentimientos también resulta útil, por ejemplo, la dramatización de una obra o los juegos de mímica.
- Leer a los niños fábulas o cuentos que ilustren sobre los diferentes sentimientos que pueden expresar las personas.
- Enseñe al niño a expresarse positivamente, de los demás, por ejemplo a decir cumplidos a través de expresiones como: me gusta tu vestido; eres muy amable; has jugado muy bien. Muéstrele cómo esto hace sentir bien a los demás consigo mismos.
- Igualmente es importante mostrarle cómo exteriorizar otros sentimientos con las quejas, el enojo o el aburrimiento. Enséñele que todas las personas pueden, expresar la inconformidad o la preocupación ante algo que les molesta, de forma constructiva, proporcionándole a la otra persona la oportunidad de explicar o de dar una solución.
Tomado de: INTELIGENCIA EMOCIONAL, Aprendiendo y creciendo juntos, Tomo 1, KEY MASTER SISTEMS LTDA.
domingo, 5 de julio de 2009
La disciplina y el desarrollo emocional
La forma de relacionarse con los hijos va a ser el pilar de su inteligencia emocional y eso depende, en gran parte, de la manera como los padres disciplinan a los niños. Pueden agruparse así:
Los padres muy autoritarios. Generalmente no escuchan a sus hijos, establecen normas muy estrictas y siempre están dándoles órdenes. Esperan que se les obedezca sin ningún tipo de negativa, formando niños reservados o rebeldes, pero en ambos casos con baja autoestima. Tienen la convicción de que los niños deben ser mantenidos en su lugar y los desalientan a expresar sus opiniones. Tratan de dirigir el hogar sobre la base de la estructura y la tradición, aunque muchas veces su énfasis en el orden v el control se convierte en una carga para el niño.
Los padres excesivamente permisivos. Buscan mostrar al niño aceptación y transmitir el mayor aliento posible, pero tienden a ser muy pasivos cuando se trata de fijar límites o de responder a la desobediencia. Les resulta muy difícil negar a los niños cualquier cosa que quieran y muchas veces, por pereza o por no tener las cosas claras, los dejan a su libre albedrío. No imponen exigencias fuertes y ni siquiera tienen metas muy claras para sus hijos. Creen que debería permitírseles un desarrollo conforme a sus inclinaciones naturales, actitud que también los perjudica.
LOS PADRES QUE COMBINAN APERTURA CON FIRMEZA
- Emplean el enfoque centrado en el niño que logra equilibrar los límites claros con un ambiente estimulante en el hogar. Es lo que se ha llamado disciplina positiva, que constituye un tipo de educación que permite el crecimiento de niños con confianza en ellos mismos. También los hace independientes, imaginativos, adaptables y simpáticos. Tienen entre otras las siguientes actitudes:
1 Establecen unos límite (pocos pero muy claros) para que sus hijos sepan a qué atenerse, y afrontan los enfrentamientos con ellos como una oportunidad para entrenarlas en el campo emocional
2 Ofrecen una orientación, pero no sólo por medio del control. Dan explicaciones de lo que hacen permitiendo al mismo tiempo que los niños contribuyan en la toma de decisiones importantes.
3 Valoran la independencia de los niños, pero los comprometen con criterios elevados de responsabilidad hacia la familia, los padres y la comunidad. Esto desalienta el comportamiento dependiente e infantil.
QUE DEBEN HACER LOS PADRES?
- Proponerse actuar día tras día como una madre o padre emocionalmente competente.
- Controlar sus propias emociones.
- Esperar lo mejor de los hijos y hacérselos saber.
- Exigirles que sean responsables.
- Establecer normas familiares claras y coherentes y no renunciar a ellas.
- Hablar mucho con su hijo: oriéntelo sobre lo que puede y no puede hacer; déjelo ver las consecuencias de sus actos.
- Ayudarlo a cambiar las relaciones emocionales que lo perjudican por otras que generen en los demás respuestas más positivas.
- Elogiar sus logros y valorar sus opiniones. Respetarlo para que aprenda a respetar a los demás.
- Contar con una gran dosis de tiempo que usted tiene que dedicar, exclusivamente, a su hijo. Esta es la base para conseguir que su hijo confíe en sí mismo y crezca siendo independiente, imaginativo, sereno y amable.
- Ser un testimonio de todos los comportamientos que desea formar.
- Delegar responsabilidades. Se considera provechoso que los niños colaboren en casa desde que son pequeños. La responsabilidad va ligada a la empatia: llevar un plato a la mesa o ayudar recogiendo sus juguetes constituyen tareas sencillas que su hijo tal vez puede hacer bien. Así se siente que es útil a los demás y se muestra orgulloso por ello.
- Ayudar a los niños a sentirse bien con ellos mismos, combinado con logros específicos y el dominio de nuevos conocimientos.
- Enseñar a los niños a ser persistentes y a aprender a enfrentar las dificultades de la vida, ayuda a que desarrollen nuevos caminos, lo cual puede tornarlos más adaptables e ingeniosos.
- Recompensar los esfuerzos y logros es un factor decisivo en los niños entre ocho y doce años, porque a esta edad comprende que el esfuerzo puede compensar la capacidad.Estimular a los niños a escribir declaraciones. Esto les ayuda a aceptar sus puntos fuertes y limitaciones.
Tomado de: INTELIGENCIA EMOCIONAL Aprendiendo y creciendo juntos, Tomo 1, KEY MASTER SISTEMS LTDA.
Los padres muy autoritarios. Generalmente no escuchan a sus hijos, establecen normas muy estrictas y siempre están dándoles órdenes. Esperan que se les obedezca sin ningún tipo de negativa, formando niños reservados o rebeldes, pero en ambos casos con baja autoestima. Tienen la convicción de que los niños deben ser mantenidos en su lugar y los desalientan a expresar sus opiniones. Tratan de dirigir el hogar sobre la base de la estructura y la tradición, aunque muchas veces su énfasis en el orden v el control se convierte en una carga para el niño.
Los padres excesivamente permisivos. Buscan mostrar al niño aceptación y transmitir el mayor aliento posible, pero tienden a ser muy pasivos cuando se trata de fijar límites o de responder a la desobediencia. Les resulta muy difícil negar a los niños cualquier cosa que quieran y muchas veces, por pereza o por no tener las cosas claras, los dejan a su libre albedrío. No imponen exigencias fuertes y ni siquiera tienen metas muy claras para sus hijos. Creen que debería permitírseles un desarrollo conforme a sus inclinaciones naturales, actitud que también los perjudica.
LOS PADRES QUE COMBINAN APERTURA CON FIRMEZA
- Emplean el enfoque centrado en el niño que logra equilibrar los límites claros con un ambiente estimulante en el hogar. Es lo que se ha llamado disciplina positiva, que constituye un tipo de educación que permite el crecimiento de niños con confianza en ellos mismos. También los hace independientes, imaginativos, adaptables y simpáticos. Tienen entre otras las siguientes actitudes:
1 Establecen unos límite (pocos pero muy claros) para que sus hijos sepan a qué atenerse, y afrontan los enfrentamientos con ellos como una oportunidad para entrenarlas en el campo emocional
2 Ofrecen una orientación, pero no sólo por medio del control. Dan explicaciones de lo que hacen permitiendo al mismo tiempo que los niños contribuyan en la toma de decisiones importantes.
3 Valoran la independencia de los niños, pero los comprometen con criterios elevados de responsabilidad hacia la familia, los padres y la comunidad. Esto desalienta el comportamiento dependiente e infantil.
QUE DEBEN HACER LOS PADRES?
- Proponerse actuar día tras día como una madre o padre emocionalmente competente.
- Controlar sus propias emociones.
- Esperar lo mejor de los hijos y hacérselos saber.
- Exigirles que sean responsables.
- Establecer normas familiares claras y coherentes y no renunciar a ellas.
- Hablar mucho con su hijo: oriéntelo sobre lo que puede y no puede hacer; déjelo ver las consecuencias de sus actos.
- Ayudarlo a cambiar las relaciones emocionales que lo perjudican por otras que generen en los demás respuestas más positivas.
- Elogiar sus logros y valorar sus opiniones. Respetarlo para que aprenda a respetar a los demás.
- Contar con una gran dosis de tiempo que usted tiene que dedicar, exclusivamente, a su hijo. Esta es la base para conseguir que su hijo confíe en sí mismo y crezca siendo independiente, imaginativo, sereno y amable.
- Ser un testimonio de todos los comportamientos que desea formar.
- Delegar responsabilidades. Se considera provechoso que los niños colaboren en casa desde que son pequeños. La responsabilidad va ligada a la empatia: llevar un plato a la mesa o ayudar recogiendo sus juguetes constituyen tareas sencillas que su hijo tal vez puede hacer bien. Así se siente que es útil a los demás y se muestra orgulloso por ello.
- Ayudar a los niños a sentirse bien con ellos mismos, combinado con logros específicos y el dominio de nuevos conocimientos.
- Enseñar a los niños a ser persistentes y a aprender a enfrentar las dificultades de la vida, ayuda a que desarrollen nuevos caminos, lo cual puede tornarlos más adaptables e ingeniosos.
- Recompensar los esfuerzos y logros es un factor decisivo en los niños entre ocho y doce años, porque a esta edad comprende que el esfuerzo puede compensar la capacidad.Estimular a los niños a escribir declaraciones. Esto les ayuda a aceptar sus puntos fuertes y limitaciones.
Tomado de: INTELIGENCIA EMOCIONAL Aprendiendo y creciendo juntos, Tomo 1, KEY MASTER SISTEMS LTDA.
jueves, 25 de junio de 2009
Inteligencia emocional: Test para padres
Por favor visiten esta página, me pareció muy interesante y educativa.
http://www.inteligencia-emocional.org/tests/test_de_inteligencia_emocional_para_padres.htm
Les agradezco por sus comentarios
http://www.inteligencia-emocional.org/tests/test_de_inteligencia_emocional_para_padres.htm
Les agradezco por sus comentarios
Cuales consideras que sean las mejores prácticas para cultivar la inteligencia emocional en los niños?
Este es un espacio de debate en el que te invitamos a compartir tus experiencias y conocimientos en relación a este importante tema.
jueves, 18 de junio de 2009
Como cultivar la inteligencia emocional en los niños
Consideramos necesario cambiar el nombre del blog enfocandole al curso FFO, no tiene sentido el envío de fotografías. Necesitamos definir la secuencia de aprendizaje para el curso planteado. Es importante identificar las posibilidades del recurso (link) que seleccionemos en función de la secuencia de aprendizaje que estamos elaborando.
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