domingo, 5 de julio de 2009

El control de las emociones

La capacidad de modular y controlar los sentimientos propios en una forma adecuada a la edad, constituye una sensación de control interno, aspecto fundamental en el desarrollo emocional. Para solucionar cualquier problema resulta importante que el niño aprenda a tener control sobre sus miedos, temores y angustia, esto le permite encontrar estrategias diferentes para enfrentar los pequeños problemas y poner a funcionar todos sus recursos internos. Es la capacidad de renunciar a una satisfacción o placer inmediato en aras de un bien mayor.La mayoría de los problemas emocionales de los niños de hoy (pequeños y mayores) se debe a reacciones de ira y agresividad. Por lo tanto, los padres tienen el deber de ayudarles a identificar y manejar estas reacciones.

PARA FOMENTARLO EN SU HIJO

- Enseñe al niño a identificar y reconocer sus estados emocionales; este es el primer paso para el control emocional. Escoja una emoción, por ejemplo el enojo. Invítelo a pensar en cómo reacciona cuando se molesta, qué actitudes de los demás o del medio le provocan rabia, así como qué le permite ganar un poco de calma.
- Muestre al niño los beneficios de pensar antes de actuar, por ejemplo puede contar de uno a diez o respirar profundamente antes de explotar.
- Controle sus propias emociones, recuerde que el niño aprende más de lo que ve que de lo que oye.
- Acuerde con el niño que cuando él se encuentre fuera de casillas,, se retire a u lugar neutral hasta que logre calmarse.
- Una de las alternativas más claras en la pelea o la discusión la constituye la negociación. A través de ella los niños aprenden a no sentirse derrotados ni a desplegar su ira cuando se les lleva la contraria, sino aprendan a ceder algo a cambio de otra cosa que deseen o a esperar un tiempo para así ganar algo mejor, es decir, sustituyen la reacción agresiva por una analítica.
- Muestre al niño las consecuencias de un actuar impulsivo sobre los demás, pero también sobre sí mismo: después de herir a alguien porgue se ha perdido la calma uno se siente
avergonzado y con culpa.
- Enfatice la importancia de las disculpas cuando el niño ofenda o hiera a los demás por haber perdido el control.
- Pídale que repita varias veces frases como: no daré patadas cuando me hagan enojar; No me tiraré al piso cuando no me den lo que quiero.
- Establezca, reglas y límites: los niños las necesitan para manejar su comportamiento, desarrollar un sistema interno de organización y para poder ver los resultados de los sucesos de la vida.
- Dejar que los niños hagan más cosas por su propia cuenta, Esto refuerza. su sensación interna de controlar la capacidad de comprender, integrar y responder con efectividad a las circunstancias que se le presenten,- Permitir a los niños tomar decisiones y asumir loé consecuencias de éstas.


Tomado de: INTELIGENCIA EMOCIONAL Aprendiendo y creciendo juntos, Tomo 1, KEY MASTER SISTEMS LTDA.

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